Hong Kong enfrenta desafíos en la prestación de atención integral a las personas con esquizofrenia más allá del manejo de los síntomas. Alrededor de 40,000 personas en Hong Kong viven con esquizofrenia, y mientras que los sistemas actuales se centran en reducir los síntomas y acortar las estancias hospitalarias, a menudo no abordan la recuperación a largo plazo y la integración en la sociedad. La profesora Sylvia Kwok de la Universidad de la Ciudad de Hong Kong destaca un "modelo de déficit" que se centra principalmente en el tratamiento de síntomas como alucinaciones y retirada social en lugar de fomentar el crecimiento personal y la resiliencia. Ella aboga por un "modelo basado en la fuerza", enfatizando las capacidades inherentes de los pacientes para la gratitud, el perdón y la resiliencia. A través de iniciativas en casas de rehabilitación, Kwok promueve terapias que fomentan la interacción social, la confianza en sí mismo y la construcción de la comunidad, con el objetivo de crear entornos en los que las personas puedan desarrollar nuevas habilidades y reintegrarse con éxito en la sociedad.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo discute la reforma de la atención de salud mental en Hong Kong y no toma una postura política ni involucra figuras políticas, políticas o controversias.





