Los investigadores de la Universidad de Manchester están avanzando en la tecnología de computación cuántica mediante el aprovechamiento de silicio ultra-puro y átomos individuales, continuando un legado iniciado con el Ferranti Mark I, el primer ordenador de propósito general comercialmente disponible en el mundo. Construido en 1951, el Ferranti Mark I requería recursos y potencia significativos, destacando los primeros desafíos computacionales. Hoy en día, la computación cuántica tiene como objetivo superar las limitaciones de la computación clásica mediante la utilización de qubits, que pueden representar múltiples estados simultáneamente. Esto permite un procesamiento más rápido de problemas complejos como el descubrimiento de fármacos y la ciberseguridad. Un desafío importante sigue siendo la fragilidad de los qubits, que son susceptibles a las perturbaciones ambientales. El silicio, aunque prometedor debido a la experiencia de fabricación existente, sufre impurezas como el silicio 202-29, lo que causa inestabilidad.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión técnica de los avances de la computación cuántica sin favorecer abiertamente ninguna ideología política.






