El gobierno de Trump está listo para anunciar un acuerdo de cooperación nuclear civil de 30 años con Arabia Saudita, inspirado en el pacto entre Estados Unidos e India bajo la Sección 123 de la Ley de Energía Atómica. Este acuerdo permitiría a Arabia Saudita enriquecer uranio a nivel nacional bajo condiciones conjuntas, con compañías estadounidenses como Westinghouse desempeñando un papel importante en el desarrollo de la infraestructura nuclear del país. A diferencia de los acuerdos con los Emiratos Árabes Unidos, este acuerdo no requiere que Arabia Saudita abandone inmediatamente el enriquecimiento de uranio o acepte inspecciones más estrictas de la OIEA, lo que genera preocupaciones entre expertos y legisladores de no proliferación. Mientras que la administración argumenta que alinear a Arabia Saudita con los estándares nucleares de Estados Unidos evita la dependencia de China o Rusia, los críticos advierten de una posible escalada nuclear regional, especialmente debido a los comentarios del príncipe heredero Mohammed bin Salman que sugieren que Arabia Saudita podría perseguir armas nucleares si Irán lo hace.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto los argumentos a favor del acuerdo - tales como los beneficios económicos y la prevención de la influencia extranjera - como las preocupaciones planteadas por los expertos y los legisladores con respecto a los riesgos de la proliferación nuclear.





