Un nuevo estudio publicado en Environmental Science and Technology revela que las aves jóvenes cerca de sitios industriales y militares contaminados en Melbourne tienen concentraciones significativamente más altas de PFAS ("químicos para siempre") en comparación con otras poblaciones de aves. Investigadores de la Universidad de Macquarie y la Autoridad de Protección Ambiental de Victoria recogieron muestras de sangre de gorriones domésticos en 16 ubicaciones, incluidas áreas cercanas a la base Williams Laverton RAAF y sitios industriales. El análisis mostró que los niveles de PFAS alcanzan su punto máximo en aves jóvenes y recién nacidas debido a la transferencia materna durante el desarrollo de los huevos y la ingesta dietética de alimentos ricos en insectos. El estudio señala que las concentraciones de PFAS disminuyen con la edad, y las aves maduras muestran niveles más bajos. Los hallazgos destacan la naturaleza persistente de PFAS y su capacidad de bioacumulación a través de generaciones, lo que genera preocupaciones sobre la salud ambiental e impactos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta hallazgos científicos sin un marco ideológico manifiesto. Se centra en la ciencia ambiental y las implicaciones para la salud de la contaminación por PFAS, utilizando datos de investigaciones revisadas por pares.






