La Asamblea Nacional de Francia ha aprobado una ley que permite la muerte asistida en condiciones estrictas para adultos con enfermedades terminales, marcando un cambio legislativo significativo después de años de debate. El proyecto de ley fue aprobado por un margen de 291 votos a 241, a pesar de haber sido rechazado previamente por el Senado tres veces. El primer ministro Sébastien Lecornu planea enviar partes de la ley al Consejo Constitucional de Francia para su revisión antes de que se convierta en ley. La ley requeriría que los pacientes expresen su intención libremente a un médico, se sometan a un período de evaluación de 15 días y se autoadministren una dosis letal después de reflexionar durante dos días. Francia podría formar parte de una tendencia creciente en Europa donde la muerte asistida es legal, similar a los Países Bajos y Bélgica. El tema sigue siendo controvertido, con la oposición de la Iglesia Católica y algunos profesionales médicos, mientras que la opinión pública parece apoyar en gran medida. El presidente Emmanuel Macron apoya las leyes de fin de vida, aunque se produjeron retrasos debido a factores políticos y a la vacilación de los gobiernos sucesivos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la aprobación de la ley de muerte asistida como un importante acontecimiento político, destacando tanto el proceso legislativo como la controversia que lo rodea.






