Un grupo de inversión francés, Meridiam, ha acordado convertirse en el accionista mayoritario del Gran Interconector del Mar (GSI), un enlace eléctrico submarino que conecta Grecia y Chipre griego. El proyecto, que pretende extenderse eventualmente a Israel, se ha enfrentado a objeciones de Turquía, que afirma que partes de la ruta propuesta se encuentran dentro de su plataforma continental. Las autoridades turcas insisten en que cualquier actividad de prospección o tendido de cables en estas áreas requiere una coordinación previa con Ankara. El acuerdo se firmó en Atenas, con el primer ministro griego Kyriakos Mitsotakis asistiendo a la ceremonia. Los medios griegos sugieren que la participación de Meridiam aporta un mayor apoyo francés al proyecto y podría reforzar la postura de Grecia contra las objeciones turcas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la situación de manera objetiva, poniendo de relieve tanto la perspectiva griega como las preocupaciones de Turquía sin favorecer abiertamente a ninguno de los dos lados.





