Francia anunció un nuevo impuesto dirigido a los artículos de "moda ultra rápida", con el objetivo de cobrar hasta casi 20 euros por prenda para 2030. La medida se aplica a las plataformas de comercio electrónico asiáticas como Shein, Temu y AliExpress, que han ganado una popularidad significativa en Francia. La ley, aprobada por el parlamento francés en junio, define la moda ultra rápida en función del volumen de ventas y los costos de reparación en relación con el precio de compra. Si bien el impuesto excluye a marcas europeas como H&M y Zara, los críticos argumentan que puede favorecer a las empresas nacionales. El gobierno francés afirma que la medida cumple con la ley de la UE y desestima las advertencias chinas de medidas de represalia.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la iniciativa del gobierno francés contra la moda ultrarrápida sin elogiar ni condenar abiertamente la política.




