Las élites rusas, incluido el prominente banquero German Gref y el oligarca Andrey Melnichenko, están expresando una creciente insatisfacción con el presidente Vladimir Putin por la fallida guerra en Ucrania y el declive económico causado por los ataques de drones ucranianos. Los informes indican que estas élites están moviendo miles de millones al extranjero en preparación para posibles disturbios, lo que provocó un aumento de la seguridad alrededor de la residencia de Putin. El propagandista del Kremlin Vladimir Solovyov admitió públicamente que la guerra fue un "gran error" y sugirió evacuaciones masivas de las áreas fronterizas. El analista Jason Smart señaló que las facciones de la élite de Rusia se están preparando para una era posterior a Putin, citando una alta probabilidad de colapso del régimen y posible violencia. En respuesta a la creciente inestabilidad, Putin ha reforzado las defensas de su principal residencia militar, Valdai, y armado a la Guardia Nacional directamente bajo su mando. Mientras tanto, el presidente de Kazajstán insta a Putin a detener el conflicto, lo que indica presión internacional.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta múltiples perspectivas, incluidas declaraciones de las élites rusas, analistas y figuras internacionales como el presidente de Kazajstán. No favorece a un lado, sino que informa sobre la disidencia interna dentro de Rusia y las presiones externas.



