Cuatro singapurenses fueron acusados el 8 de julio en relación con un esquema de fraude de carrusel de IVA que involucraba contrabando de oro. Los sospechosos supuestamente utilizaron compañías registradas en Singapur para importar convertidores de señal de un sindicato criminal chino, que ocultaban oro dentro de los dispositivos. El oro fue contrabandeado a Singapur, donde fue extraído y vendido, mientras que los convertidores de señal fueron devueltos a China para su reensamblaje. La policía declaró que el esquema permitió al sindicato defraudar a las autoridades chinas de reembolsos de IVA y canalizar fondos a un cerebro con sede en Hong Kong. La operación fue descubierta después de un aviso en noviembre de 2020, y las autoridades elogiaron la cooperación con sus contrapartes chinas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de una investigación legal y un enjuiciamiento sin inclinación ideológica manifiesta. Se centra en los aspectos procesales del caso, incluida la función de la aplicación de la ley y la colaboración internacional, sin enfatizar ninguna agenda política en particular.



