Una mujer en Zagreb se sorprendió al descubrir que un billete de tranvía que compró tenía un precio en kuna en lugar de euros, a pesar de que la moneda había sido oficialmente reemplazada por el euro desde principios de 2023. El billete, que costaba 10 kuna, corresponde a aproximadamente 1,33 euros según el tipo de cambio fijo. Esta discrepancia plantea preguntas sobre si el billete se emitió utilizando existencias obsoletas o si todavía hay billetes antiguos en circulación. El artículo señala que comprar el mismo billete fuera del vehículo cuesta 0,93 euros, mientras que dentro del tranvía cuesta 1,33 euros. El periódico se ha comunicado con ZET, el operador, para aclarar cómo se podrían seguir vendiendo dichos billetes y si planean eliminar los ejemplos restantes de la circulación.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una situación de hecho con respecto al uso de divisas en el transporte público sin criticar ni elogiar abiertamente ni al gobierno ni al sector privado.




