El 6 de agosto de 2026, un grupo de turistas intoxicados alquiló una pequeña embarcación en la isla dálmata de Hvar y partieron a navegar a lo largo de la costa. Cuando su barco comenzó a hundirse cerca de la isla de Jerolim, un barco local se acercó, pero en lugar de ofrecer asistencia, los lugareños usaron teléfonos móviles para filmar el incidente. El metraje, que circuló en línea, mostró a los lugareños burlándose de los turistas, incluido uno que bromeó: "No se puede estacionar aquí". La policía eslovena confirmó que, aunque ayudar en el mar es obligatorio, hay excepciones. Investigaron el incidente, descubrieron que el barco era operado por un ciudadano español con un nivel de alcohol en la sangre de 1.37 promille, y determinaron que los turistas estaban a salvo y no resultaron heridos. La policía concluyó que los lugareños no cometieron un acto criminal porque los turistas no estaban en peligro de muerte inmediato.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una descripción equilibrada del evento, centrándose en el marco jurídico que rodea la ayuda marítima y en las acciones de los turistas y los locales.





