La policía albanesa utilizó cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes que les arrojaron huevos y botellas durante una manifestación fuera del edificio del parlamento. Las protestas, que han estado en curso durante casi dos meses en Tirana, son contra los planes de Jared Kushner, yerno de Donald Trump, para construir un complejo turístico multimillonario a lo largo de la costa de Albania. Los manifestantes afirman que el proyecto amenaza las áreas naturales protegidas y acusan al gobierno de corrupción. Llaman a su movimiento la "revolución flamenca", refiriéndose a las aves que viven en los humedales donde se planea el desarrollo. El primer ministro Edi Rama apoya el proyecto y afirma que las protestas están organizadas artificialmente por sus opositores políticos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambos lados del conflicto: las preocupaciones de los manifestantes sobre el daño ambiental y la corrupción, y el apoyo del gobierno al proyecto.



