Foster + Partners, una firma de arquitectura dirigida por Norman Foster, fue absuelta en un caso relacionado con la muerte de Mick Ferris, un conductor de autocar de 53 años, quien murió cuando una ventana de 130 kg cayó 90 metros de un ático de Londres en 2018. El incidente ocurrió en The Corniche, un desarrollo de bloques de torres de lujo en Albert Embankment. Mientras Foster + Partners fue despejado, los gerentes del proyecto St James y los ingenieros Lindner Prater fueron declarados culpables de violaciones de seguridad. La fiscalía argumentó que los diseñadores no abordaron los riesgos asociados con las ventanas que se abren hacia afuera, a pesar de un incidente anterior en el que un panel de ventana había caído un año antes sin lesiones. El jurado concluyó que los diseñadores habían pasado por alto los peligros potenciales, incluido el 'efecto de las hojas' de las ventanas y la eliminación de un caso de restricción.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el incidente como un fracaso de la responsabilidad corporativa y la supervisión regulatoria, enfatizando los problemas sistémicos en la seguridad de la construcción.
