Derek Carr, el cuatro veces quarterback del Pro Bowl que jugó para los Las Vegas Raiders y los New Orleans Saints, ha regresado oficialmente al fútbol, pero no en la NFL. El quarterback de 36 años ha sido nombrado asesor especial del nuevo entrenador en jefe de UCLA, Bob Chesney, según la universidad.
Su papel incluye ayudar con la estrategia de planificación de juegos y trabajar directamente con los mariscales de campo de los Bruins. La decisión de Carr de regresar al fútbol llega casi un año después de su retiro inicial. A pesar de los rumores durante la temporada 2025 de que podría considerar volver a jugar para un equipo que necesita un mariscal de campo, permaneció ausente del campo. Ahora, en lugar de tomar el golpe él mismo, servirá en una capacidad de entrenador, ofreciendo información extraída de sus carreras colegial y profesional.
Durante sus cuatro temporadas en Fresno State, donde comenzó tres de ellas, completó 12,843 yardas de pase, 113 touchdowns y 24 intercepciones. En su última temporada, lanzó para 5,083 yardas, 50 touchdowns y solo ocho intercepciones, llevando a los Bulldogs a un récord de 20-6 en sus últimos dos años. Obtuvo dos premios al Jugador Ofensivo del Año de Mountain West y se llevó a casa el Trofeo Sammy Baugh 2013, otorgado anualmente al mejor pasador de la nación. Su transición a la NFL estuvo marcada por una producción constante.
La contratación de Carr agrega otra capa de experiencia al personal de entrenadores de UCLA, que está bajo un nuevo liderazgo con Bob Chesney a cargo. El movimiento refleja el compromiso de la universidad de construir un programa competitivo, aprovechando la experiencia de atletas de alto perfil que entienden las demandas de la competencia de élite. El regreso de Carr al fútbol es notable no solo por sus logros sino también por el momento.
En cambio, ha elegido un camino que le permite permanecer conectado con el juego mientras asesora a jugadores más jóvenes. Su papel en la UCLA sugiere un deseo de transmitir conocimiento en lugar de buscar la gloria personal. El nombramiento sigue a un período de incertidumbre para Carr, quien había considerado una reaparición en 2025, pero finalmente decidió en contra. Su decisión de asumir un papel de entrenador indica un cambio en las prioridades, centrándose en desarrollar talento en lugar de competir al más alto nivel. Con su profundo conocimiento de las estrategias ofensivas y la mecánica de los mariscales de campo, está bien posicionado para contribuir de manera significativa al programa de la UCLA.
A medida que se acerca la temporada de fútbol americano universitario de 2026, la influencia de Carr en la ofensiva de los Bruins se hará evidente. Ya sea a través de la aportación estratégica o la tutoría directa de los mariscales de campo, se espera que su presencia eleve el rendimiento del equipo. Para Carr, el movimiento representa un nuevo capítulo, uno que lo mantiene comprometido con el deporte que ama mientras ofrece orientación a la próxima generación de jugadores.
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