Doce menores de entre 15 y 19 años han sido identificados como víctimas de abuso y humillación en el centro de detención juvenil en Casal del Marmo, Roma. El poder judicial italiano ha ordenado la suspensión de tres agentes de policía por un año debido a presuntas torturas y mala conducta. Los incidentes fueron documentados a través de testimonios, informes médicos, imágenes de vigilancia, informes de servicio y quejas. Una víctima describió haber sido amenazada con tijeras cerca de sus genitales antes de ser golpeada. Diez agentes están bajo investigación, con dos acusados de tortura, cinco de asalto y tres de falso testimonio. El juez calificó el comportamiento como "incongruente, incivilizado y criminal", afirmando que tales acciones no pueden justificarse por las malas condiciones de la instalación.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión como un fracaso sistémico dentro del sistema de justicia juvenil, haciendo hincapié en el papel de la política gubernamental (específicamente refiriéndose a las reformas introducidas por el gobierno de Meloni).






