Un informe reciente del Protector Público Kholeka Gcaleka ha revelado graves fallas sistémicas en el sistema de seguridad alimentaria de Gauteng, que continúa poniendo a las comunidades en riesgo de intoxicación alimentaria. Los hallazgos se producen casi dos años después de que una crisis nacional de intoxicación alimentaria provocó la muerte de al menos 23 niños, incluidos seis de Soweto, que fueron envenenados por bocadillos que contenían el pesticida tóxico Terbufos comprado en una tienda local de spaza. A pesar de las acciones gubernamentales como el registro obligatorio de las tiendas de spaza y el aumento de la supervisión, el informe indica que la aplicación sigue siendo inadecuada. Gcaleka encontró que Gauteng carece de la capacidad para regular adecuadamente a los minoristas de alimentos informales, incluidas las tiendas de spaza, los vendedores y los programas de alimentación escolar. Los problemas clave incluyen la gobernanza fragmentada, la aplicación débil, las leyes obsoletas, la corrupción y la escasez crónica de personal. A pesar de las tasas de cumplimiento alarmantes entre las tiendas, solo el 5% de las tiendas están en conformidad con la licencia de Ekureniza Ehuleni, en comparación previa a las áreas comerciales, y se descubrieron numerosos porcentajes más altos de incumplimientos, y no cumplimiento sanitario, incluidos los inspectores extran otros.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el fracaso de la regulación de la seguridad alimentaria como un problema sistémico arraigado en la gobernanza, la corrupción y las instituciones con escasos recursos, lo que se alinea con las críticas de izquierda de la ineficiencia del estado y la influencia corporativa.




