Un defecto de software en el sistema de control de tráfico aéreo del Reino Unido causó importantes interrupciones de vuelos a principios de septiembre, lo que resultó en más de 2.000 vuelos cancelados y afectó a cientos de miles de pasajeros. Los Servicios Nacionales de Tráfico Aéreo (Nats) informaron que el defecto ocurrió en un milisegundo, causando datos corruptos y reduciendo la disponibilidad de información crítica para los controladores de tráfico aéreo. Se impusieron restricciones en el espacio aéreo del Reino Unido para garantizar la seguridad, y el sistema no se restauró completamente hasta tarde en la noche. Los pasajeros se enfrentaron a desafíos como quedarse varados en el extranjero o dormir en los pisos del aeropuerto, y muchos expresaron su frustración por el apoyo inadecuado y la posible falta de compensación. El CEO de Nats, Martin Rolfe, negó los planes de renunciar, enfatizando la complejidad de los sistemas incidentes y sus extensas pruebas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado del incidente, citando tanto a funcionarios de la NAT como al secretario de Transporte.





