Cinco años después de que el presidente Kais Saied de Túnez suspendiera el parlamento y gobernara por decreto, persisten las quejas de larga data entre los ciudadanos. Las protestas hacen eco de los lemas de la revolución de 2011, impulsadas por cuestiones como los recortes de agua, los cortes de electricidad, el aumento de los precios y la escasez de medicamentos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado tanto del apoyo público a las acciones iniciales de Saied como de las críticas a sus medidas autoritarias posteriores.






