Los científicos están utilizando el ADN ambiental (eDNA), que se encuentra en el agua, el suelo y el aire, para estudiar la biodiversidad, la contaminación y las enfermedades. Al analizar el material genético derramado por los organismos, los investigadores pueden identificar especies, rastrear especies invasoras y detectar patógenos sin interactuar directamente con ellos. Los métodos tradicionales como la captura o la observación a menudo son ineficientes y estresantes para los animales. Las nuevas técnicas de secuenciación, como la secuenciación metagenómica de escopeta de larga lectura, permiten un análisis más completo leyendo fragmentos completos de ADN en lugar de solo marcadores genéticos cortos. Este avance permite una identificación más precisa de las especies y sus características genéticas, ofreciendo una alternativa no invasiva a la investigación ecológica tradicional.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta los avances científicos en la investigación del ADN ambiental sin un marco ideológico abierto, discute los desarrollos técnicos y las aplicaciones de manera neutral, centrándose en la metodología científica y los beneficios sin promover ninguna agenda política.





