La muerte de Kevin Acosta, un niño con hemofilia que se convirtió en un símbolo de la grave crisis sanitaria durante la administración del presidente Gustavo Petro, ha llevado a una disputa legal en la que participa el presidente. La Fiscalía (Oficina del Fiscal General) ha solicitado a la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes que investigue a Petro por su posible papel en la muerte del niño, citando su "posición de garante" después de ordenar la intervención de Nueva EPS. La Fiscalía confirmó que remitió copias de documentos a la comisión como parte de una queja presentada por los representantes de las víctimas, liderados por el ex ministro Wilson Ruiz, tras la publicación de los registros médicos del niño. Según se informa, el gobierno de Petro reveló la historia clínica del menor a través de canales institucionales sin la autorización de las víctimas, lo que provocó controversia. Además, el gobierno solicitó una orden judicial para obtener el informe de la autopsia realizada por Legal Medicine, pero fue negada por un juez que enfatizó la naturaleza confidencial de dicha evidencia.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo se centra en el presidente colombiano, Gustavo Petro, y lo presenta como investigado por acciones relacionadas con la muerte de un niño.






