Un avión Airbus A321 de la aerolínea Wizz Air, que cubría la ruta de Londres Luton a Sofía, fue interceptado por un avión de combate Gripen húngaro después de recibir una amenaza de bomba durante el vuelo. La aeronave realizó un giro de 180 grados sobre Bosnia y Herzegovina y realizó un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto Ferenc Liszt de Budapest. El ministro de Defensa húngaro, Romulusz Ruszin-Szendi, declaró que el personal militar fue desplegado en cuestión de minutos para asegurar el espacio aéreo y garantizar un aterrizaje seguro. Tras la desviación, las autoridades realizaron inspecciones del avión y de los pasajeros, confirmando que no se encontraron objetos sospechosos. Wizz Air colaboró con los protocolos de seguridad y destacó que la seguridad de su tripulación y pasajeros seguía siendo su máxima prioridad.
Lectura del sesgo (Centro): El informe se basa exclusivamente en declaraciones oficiales del ministerio de defensa y de la aerolínea, presentando datos verificados sobre el incidente de seguridad sin utilizar lenguaje tendencioso ni omitir perspectivas alternativas.





