La FIFA, bajo el presidente Gianni Infantino, ha propuesto la creación de una nueva filial comercial llamada Fifa Forward Enterprise (FFE), valorada en $ 20 mil millones, para buscar inversiones privadas a través de participaciones minoritarias por valor de hasta $ 4.2 mil millones. La organización afirma que los fondos mejorarán la participación y el desarrollo del fútbol global, al tiempo que conservan el control exclusivo sobre la gobernanza y las regulaciones. La UEFA criticó fuertemente el plan, calificándolo de un cambio peligroso hacia la privatización y advirtiendo que el alma y la gobernanza del fútbol no deben tratarse como activos negociables. Críticos como el historiador del fútbol David Kilpatrick argumentan que si bien las asociaciones comerciales no son nuevas, este movimiento representa una desviación significativa con riesgos potenciales a largo plazo.
Lectura del sesgo (Centro): Si bien el tema de la comercialización de la FIFA está cargado de cargas políticas, el artículo presenta múltiples perspectivas sin favorecer abiertamente a un lado.





