El delantero de 26 años, que se convirtió en un héroe durante la victoria de España en la Copa del Mundo sobre Argentina en julio de 2026, ha firmado un contrato de cinco años con el PSG. El acuerdo está valorado en aproximadamente 58 millones de dólares, lo que lo convierte en uno de los mayores traspasos en la historia del Barcelona. Torres, nacido en Valencia, comenzó su viaje de fútbol en Mestalla, la academia juvenil de su club natal.
Después de tres años, se unió al Manchester City, donde formó parte del proyecto de Pep Guardiola. Sin embargo, después de una segunda temporada con un impacto limitado, el Barcelona lo firmó en 2021 para llenar el vacío dejado por la salida de Lionel Messi. Durante su tiempo en el Barcelona, Torres gradualmente recuperó su forma y contribuyó al éxito del equipo, ayudándolos a ganar siete títulos, incluidos tres campeonatos de La Liga, tres copas nacionales y la Copa del Rey.
Conocido por su versatilidad en el ataque y adaptabilidad al juego basado en la posesión, se espera que Torres ofrezca competencia al trío atacante del PSG, Ousmane Dembélé, Désiré Doué y Khvicha Kvaratskhelia. Su llegada reemplazará a Gonçalo Ramos, quien se trasladó al AC Milan por 75 millones de euros (86 millones de dólares). Al igual que Ramos, Torres usará la camiseta número 9, una posición anteriormente ocupada por el delantero portugués. El viaje de Torres no ha estado exento de desafíos. Al unirse al Barcelona en 2021, luchó con una grave crisis de salud mental, marcada por la depresión y la pérdida de motivación.
Describió sentirse atrapado en un "pozo sin fondo", perdiendo interés en la vida e incluso contemplando dejar el fútbol. Admitió experimentar sesiones de llanto incontrolables los domingos y perder todo deseo de jugar. Sin embargo, finalmente buscó ayuda del psicólogo deportivo José Ángel Caperán, quien lo guió a través de la terapia y lo ayudó a adoptar una estricta rutina de "higiene digital", evitando la cobertura de los medios y centrándose únicamente en su rendimiento. Este cambio de mentalidad le permitió recuperar la confianza y contribuir significativamente a los logros del Barcelona en la temporada 2025-2026.
Su traslado al gigante catalán se produjo después de un período difícil en el City, donde no se estableció de manera consistente. A pesar de esto, sus actuaciones para el Barcelona fueron cruciales en su campaña ganadora del título. Su gol en la final de la Copa del Mundo contra Argentina, que aseguró a España su segundo título de la Copa del Mundo, solidificó aún más su estatus como jugador clave. El peso emocional de ese momento probablemente influyó en su decisión de perseguir nuevos desafíos, lo que condujo a su transferencia al PSG.
Junto a Torres, han traído a los internacionales franceses Maghnes Akliouche y Lucas Digne, así como al joven portero italiano Alessandro Longoni. Esta afluencia de talentos posiciona al PSG como un formidable contendiente en las competiciones europeas. La llegada de Torres agrega profundidad a sus opciones de ataque, especialmente porque trae experiencia tanto a nivel de club como internacional. Su capacidad para adaptarse a diferentes roles y prosperar en sistemas basados en la posesión lo convierte en un activo valioso para el equipo.
Mientras que el club ha vendido varios jugadores clave en los últimos años, incluyendo a Neymar, Arthur Melo, Figo y Dembélé, la salida de Torres representa otro paso importante en su proceso de reestructuración. Su movimiento subraya la evolución en curso del fútbol de primer nivel, donde los clubes constantemente buscan equilibrar la planificación a largo plazo con las demandas competitivas inmediatas.
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