La investigación de Afganistán ha escuchado acusaciones contra las tropas de las fuerzas especiales británicas estacionadas en Afganistán entre 2010 y 2013, incluidas reclamaciones de conducta ilegal y un posible encubrimiento. Un reservista llamado Christopher Green describió incidentes en los que los soldados presuntamente mataron a tiros a tres agricultores durante una incursión, alegando que los confundieron con combatientes talibanes. Informó que fue llamado un "apologista amante de los talibanes" por cuestionar las acciones de las Fuerzas Especiales del Reino Unido (UKSF). Además, una denunciante, Monica Grenfell, relató haber oído a un soldado sobre el abuso de detenidos al dejarlos caer de los montacargas "por diversión". Ambos denunciantes proporcionaron testimonios a puerta cerrada, con registros editados publicados. La investigación también señaló que las familias de las víctimas recibieron pagos de asistencia financiera, que uno de los testigos interpretó como un reconocimiento de irregularidades.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca las acciones de las fuerzas especiales del Reino Unido en una luz negativa, enfatizando la mala conducta y el posible encubrimiento.






