El 1 de septiembre de 2026, el caos estalló en el centro de Maribor durante el primer día de clases para los nuevos estudiantes de secundaria. El incidente, conocido localmente como "fazeniranje", una práctica arraigada en la tradición del reclutamiento en la antigua Yugoslavia, ha tomado un giro violento con el uso de marcadores, pintura e incluso gasolina contra adolescentes de alrededor de 15 años. Los estudiantes se convirtieron en víctimas de este ritual, que se ha convertido cada vez más en abuso físico y humillación. El evento se desarrolló cuando los estudiantes llegaron a sus escuelas, solo para encontrarse blanco de personas mayores que cometieron actos de vandalismo y asalto.
Según los informes, varios estudiantes sufrieron irritación de la piel debido a la exposición a tinta de marcador y lápices químicos. El Instituto Nacional de Salud Pública (NIJZ) advirtió que estas sustancias pueden causar dermatitis y, en casos raros, tienen propiedades tóxicas como genotoxicidad, efectos cancerígenos y toxicidad crónica. Algunos estudiantes pasaron un tiempo considerable tratando de eliminar las marcas de su piel utilizando agua, jabón, limpiadores cosméticos e incluso solventes agresivos como la acetona y la gasolina.
La situación empeoró cuando una de las áreas de exhibición fue contaminada, y se produjo daño a la fachada de un edificio. La policía tuvo que intervenir para manejar el creciente malestar. Además, una niña perdió el conocimiento y requirió asistencia médica de emergencia. A pesar de estos incidentes, los autores continuaron sus acciones, sin mostrar signos de detenerse. El publicista Boris Vezjak, con sede en Maribor, condenó la práctica, afirmando que no es una tradición inofensiva o rito de iniciación, sino más bien un acto de humillación y a menudo implica violencia física abierta contra menores de edad. Instó a las escuelas a dejar de hacer la vista gorda ante tales actividades.
A principios de este año, el Ministerio de Educación ya había emitido una advertencia de que el "fazeniranje" no forma parte del plan de estudios educativo. Si las escuelas aún optan por permitirlo, deben garantizar la seguridad y la dignidad de sus estudiantes. La supervisión de este tema recae en la Inspección de la República de Eslovenia para la Educación. Los legisladores enfatizaron que si algún estudiante es sometido al "fazeniranje" contra su voluntad, debe informarlo a la policía. Las autoridades están actualmente recopilando información sobre la reciente agitación en Maribor. La práctica del "fazeniranje" tiene profundas raíces históricas, originalmente asociada con el reclutamiento militar en los antiguos estados yugoslavos.
Con el tiempo, se convirtió en una forma de acoso entre los jóvenes, particularmente en entornos educativos. Sin embargo, su transformación en un acto violento que involucra sustancias dañinas y agresión física ha generado serias preocupaciones sobre el bienestar de los estudiantes. Las autoridades locales y los expertos en salud han expresado su alarma por los posibles impactos a largo plazo en la salud de la exposición a los productos químicos utilizados en estos rituales. El NIJZ destacó la necesidad de una mayor concienciación y medidas preventivas para proteger a los estudiantes de tales peligros.
A medida que continúan las investigaciones, la atención se centra en responsabilizar a los responsables de la violencia y garantizar que incidentes similares no vuelvan a ocurrir. Los padres, educadores y funcionarios locales están instando a una aplicación más estricta de las regulaciones existentes y una mayor vigilancia para salvaguardar los derechos y la seguridad de todos los estudiantes.
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