Un nuevo análisis ha examinado si la seda de araña real podría soportar las hazañas acrobáticas realizadas por Spider-Man en películas como Spider-Man: Brand New Day. Según una investigación realizada por expertos, las propiedades físicas del material sugieren que podría ser capaz de soportar las fuerzas involucradas en tales acrobacias. El estudio destaca la notable resistencia de la seda de dragline, un tipo de seda producida por arañas para sus telas y para descender de las alturas.
Esta escena plantea una pregunta que existe desde principios de la década de 2000: ¿Podrían tales acciones ocurrir en realidad? Thomas Scheibel, profesor y presidente del Departamento de Biomateriales de la Universidad de Bayreuth, explica que la resistencia a la tracción de la seda de dragline está bien documentada en la literatura científica. Si se escala hasta el grosor de un dedo meñique, esta seda podría teoricamente sostener el peso de un elefante. La seda de dragline es solo uno de los varios tipos de seda producida por las arañas. Otras variedades incluyen la espiral pegajosa de captura utilizada para atrapar a las presas.
Scheibel señala que las arañas tejedoras de orbes pueden producir hasta siete tipos diferentes de seda, cada una con propiedades mecánicas distintas. Estas variaciones les permiten crear estructuras estables y hilos flexibles y adhesivos. El interés industrial en la seda de araña ha crecido significativamente a lo largo de los años debido a su combinación única de ligereza y fuerza. Sin embargo, ampliar la producción de seda de araña natural presenta desafíos. Las arañas son caníbales y tienden a atacarse entre sí en espacios confinados, lo que hace que la cría a gran escala sea poco práctica. Además, la extracción de seda de arañas, que a menudo implica sedación y recolección cuidadosa, es laboriosa y solo produce pequeñas cantidades.
Para superar estas limitaciones, los investigadores han explorado métodos alternativos para producir seda de araña. Un enfoque prometedor consiste en usar la bacteria Escherichia coli (E. coli). Los científicos identificaron genes específicos responsables de la producción de seda en arañas e insertaron copias en las células de E. coli. Estas bacterias luego producen grandes cantidades de proteínas de seda de araña, que sirven como bloques de construcción para fibras fuertes. Otros experimentos incluyeron la modificación genética de cabras para producir proteína de seda de araña en su leche y la alteración de gusanos de seda para incorporar proteínas de araña en su propia seda.
La técnica bacteriana ofrece ventajas como un mantenimiento más fácil, una mayor producción de proteínas y una reproducción más simple en las cantidades requeridas. Una vez extraídas, las proteínas de E. coli forman un polvo blanco después de la purificación. Este polvo se disuelve en una solución líquida y se extruye a través de boquillas especializadas, lo que resulta en seda de araña sintética. Este proceso permite la creación de una variedad de productos que van desde textiles hasta aplicaciones médicas. Los usos potenciales de la seda de araña se extienden más allá de imitar las habilidades sobrehumanas. Su naturaleza ligera y duradera la hace atractiva para las industrias que buscan alternativas sostenibles a los materiales tradicionales.
En la industria textil, podría reemplazar a las fibras convencionales, mientras que en la medicina, se muestra prometedor para aplicaciones como suturas e ingeniería de tejidos. A pesar de los progresos realizados en la replicación de la seda de araña, aún quedan obstáculos técnicos que superar antes de que esté ampliamente disponible. Los investigadores continúan refinando las técnicas de producción y explorando formas de mejorar aún más las propiedades del material. A medida que crece la demanda de materiales innovadores y ecológicos, la búsqueda de aplicaciones prácticas de la seda de araña sigue en curso.
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