Un débil resplandor de cráter fue detectado en la cumbre del volcán Kanlaon el 29 de junio de 2026, marcando otro caso de actividad volcánica inusual en la región. El resplandor, que duró entre las 3:40 a.m. y 4:30 a.m., fue observado por el Instituto de Volcanología y Sismología de Filipinas (Phivolcs). Este fenómeno, conocido localmente como "banaag", es causado por gases volcánicos sobrecalentados que escapan del cráter, produciendo una luz roja visible. Según Phivolcs, tales ocurrencias a menudo están relacionadas con el magma que se eleva más cerca de la superficie, lo que potencialmente señala una mayor inquietud volcánica.
La observación se produce pocos meses después de que un evento similar ocurriera en mayo de 2026, donde un brillo del cráter persistió durante dos o tres días antes de disminuir. Ese incidente ya había generado preocupaciones entre los científicos sobre el potencial de futuras erupciones.
El volcán Kanlaon, ubicado en la isla de Negros, es uno de los volcanes más activos de Filipinas. Ha estallado varias veces durante el siglo pasado, con erupciones notables que ocurrieron en 1972, 1996 y más recientemente en 2015.
Mari-Andylene Quintia, volcanóloga residente en Phivolcs, enfatizó que si bien la presencia de un brillo de cráter puede ser preocupante, no significa necesariamente que una erupción inmediata sea inminente.
Phivolcs ha declarado que continuará monitoreando Kanlaon de cerca utilizando una gama de instrumentos, incluidos sismómetros, tiltmetros y sensores de gas. Estas herramientas ayudan a detectar cambios en la actividad sísmica, la deformación del suelo y las emisiones de gases, indicadores clave de disturbios volcánicos. Si el brillo del cráter persiste o se vuelve más intenso, Phivolcs puede considerar elevar el nivel de alerta del volcán más allá de su estado actual de 2.
Las autoridades locales y los residentes cerca de Kanlaon han sido aconsejados a permanecer vigilantes y seguir las actualizaciones de Phivolcs. Si bien no hay amenaza inmediata, la posibilidad de una erupción significa que los planes de preparación para emergencias deben permanecer en su lugar.
A partir de ahora, la situación sigue bajo estrecha vigilancia, con los científicos trabajando diligentemente para recopilar más información sobre el estado actual del volcán. La recurrencia del brillo del cráter subraya la necesidad de un monitoreo continuo y destaca la naturaleza impredecible de los sistemas volcánicos. Aunque el momento exacto y la escala de cualquier erupción potencial siguen siendo inciertos, las observaciones realizadas hasta ahora proporcionan información valiosa sobre la dinámica del volcán Kanlaon.
En las próximas semanas, los desarrollos adicionales dependerán de cómo se comporte el volcán. Si surgen nuevos datos que sugieran un mayor riesgo de erupción, Phivolcs probablemente tomará las medidas apropiadas para garantizar la seguridad pública. Por ahora, el enfoque sigue siendo reunir más evidencia y mantener un alto nivel de vigilancia.
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