En Roma, un carruaje se rompió por el calor extremo, lo que condujo a un nuevo debate sobre el futuro de los carruajes tradicionales (Botticelle). Los políticos de diferentes partidos exigen el fin de las operaciones de carruajes y proponen una transición a los taxis eléctricos. Los activistas de protección de los animales critican la carga de los caballos desde hace años, mientras que la ciudad de Roma ofrece apoyo financiero y vehículos de reemplazo para la modernización.
Lectura del sesgo (Progresista): El informe hace hincapié en las demandas de los activistas de la protección de los animales y de los representantes políticos, que califican a las empresas de transporte por carretera como desordenadas y poco éticas.




