El ministro de Obras Públicas, Dean Macpherson, anunció una nueva estrategia para combatir la corrupción en el sector de la construcción de Sudáfrica, llamándola una "economía de extorsión" controlada por redes criminales. El Marco Integrado de Facilitación Social (ISFF) tiene como objetivo estandarizar los procesos y penalizar a los contratistas coludentes, con más de 50 contratistas ahora incluidos en la lista negra desde septiembre de 2025. Los datos sugieren que las demoras y interrupciones relacionadas con la construcción le han costado a la economía aproximadamente R17 mil millones anuales, con algunas estimaciones que alcanzan R68 mil millones. Estas interrupciones han provocado demoras significativas en proyectos de infraestructura críticos, incluida la Escuela Primaria de Nancefield, donde ya se habían gastado R56 millones antes de que se terminara el proyecto.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la mafia de la construcción como una amenaza sistémica para el desarrollo económico y el bienestar público, haciendo hincapié en la necesidad de una aplicación estricta contra las prácticas corruptas.




