La jugadora de la WNBA Sophie Cunningham ha expresado públicamente su oposición a que los hombres biológicos compitan en deportes femeninos, afirmando que quiere proteger a las jóvenes atletas femeninas de competir contra los hombres. Esta postura se alinea con la opinión pública, ya que casi el 80% de los estadounidenses se oponen a dicha participación, incluido el 67% de los demócratas. Los comentarios de Cunningham han sido apoyados por el comportamiento del consumidor, ya que una línea de zapatos con su marca se agotó rápidamente. Mientras tanto, varios políticos demócratas, incluidos Troy Jackson de Maine, Jon Ossoff de Georgia y el ex gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, se han opuesto o no han apoyado la legislación destinada a evitar que los hombres participen en deportes femeninos. Estas acciones contrastan con las opiniones de sus electores, que en gran medida favorecen las protecciones para las atletas femeninas.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el debate en torno a los deportes femeninos como una cuestión política donde los políticos demócratas son retratados como opuestos a las opiniones de la mayoría de los estadounidenses.





