Irak, Siria y los Estados Unidos están planeando revivir un oleoducto histórico que conecta el norte de Irak con la costa mediterránea de Siria. Esta iniciativa tiene como objetivo reducir la influencia iraní sobre el Estrecho de Ormuz, estratégicamente importante. El oleoducto, originalmente construido en 1952, se cerró en la década de 1980 debido a la alineación de Siria con Irán durante la Guerra Irán-Irak y fue dañado aún más durante la invasión estadounidense de Irak en 2003. Altos funcionarios iraquíes y regionales indicaron que el acuerdo podría anunciarse durante una reunión entre el primer ministro iraquí Ali al-Zaidi y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la reactivación planeada del oleoducto como una estrategia geopolítica que involucra a varios países y no exhibe un lenguaje abiertamente sesgado o un abastecimiento selectivo.



