El Tribunal de Poderes de Investigación (IPT) dictaminó que la vigilancia era desproporcionada, ilegal y violaba las protecciones periodísticas. El tribunal descubrió que las agencias realizaron siete operaciones separadas entre 2006 y 2018, incluida la creación de un perfil detallado de Kearney que involucraba contactos personales y metadatos de llamadas. El fallo enfatiza la importancia de proteger las fuentes de los periodistas para el bien público. Kearney, ahora editor de RTÉ, calificó la decisión de victoria para el periodismo, destacando el daño causado a la confianza en las comunicaciones confidenciales. El caso siguió a un juicio histórico similar que involucró a otros periodistas que se enfrentaron a la vigilancia ilegal.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la vigilancia como una violación de los derechos periodísticos y destaca las implicaciones más amplias para la democracia y la confianza pública.





