La industria de las encuestas enfrenta nuevas críticas después de predecir mal el resultado de las primarias demócratas del Senado de Michigan, donde Abdul El-Sayed derrotó por poco a Mike Stevens. A pesar de las encuestas preelectorales generalizadas que sugieren una victoria decisiva de El-Sayed, los resultados finales mostraron un margen muy delgado del 48,49% al 47,51%. Los críticos argumentan que las encuestas, que a menudo favorecían a El-Sayed, eran parte de un esfuerzo coordinado por parte de su campaña para dar forma a la percepción pública. La especialista en asuntos públicos Caitlin Legacki acusó a los medios de comunicación de publicar datos de encuestas erróneos sin una explicación adecuada, mientras que el estratega demócrata Simon Rosenberg señaló que los grupos partidistas están utilizando cada vez más encuestas selectivas y campañas digitales para influir en las narrativas electorales.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la controversia de las encuestas como evidencia de una tendencia más amplia en la que los grupos partidistas manipulan la percepción pública a través de estrategias de encuestas selectivas.



