Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de California, Davis, y el Consejo Nacional de Investigación de Argentina (CONICET) encontró que los polluelos de petrel gigante del sur en la Patagonia están siendo alimentados inadvertidamente con plástico oceánico por sus padres. Más del 71% de los polluelos muestreados contenían plástico en sus sistemas digestivos, lo que indica que incluso pequeñas cantidades de plástico ingerido pueden conducir a cambios fisiológicos medibles. Estos cambios se observaron en áreas clave como la nutrición, la condición corporal, el metabolismo, la función hepática y muscular y la respuesta inmune. Los investigadores observaron que, si bien la cantidad de plástico consumida era relativamente pequeña en comparación con la masa corporal de los polluelos, era suficiente para desencadenar señales biológicas. Los hallazgos destacan los riesgos potenciales de la contaminación plástica oceánica para las poblaciones de aves marinas y subrayan la necesidad de realizar más investigaciones sobre sus impactos ecológicos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta hallazgos científicos sin un marco ideológico abierto. Se centra en la ciencia ambiental y el impacto ecológico en lugar de la promoción política o las perspectivas partidistas.




