El artículo analiza la nueva estrategia de la Unión Europea destinada a mejorar la soberanía tecnológica y la competitividad cambiando el enfoque de la mera regulación a la producción activa y el desarrollo de la tecnología. Destaca los esfuerzos de la UE para integrar las políticas industriales, digitales y de innovación en un marco unificado, enfatizando la inversión en producción, investigación, infraestructura y capital para el desarrollo de nuevas tecnologías. La pieza señala que, si bien la UE ha regulado los mercados digitales de manera efectiva en la última década, el nuevo enfoque busca abordar la creciente dependencia de las tecnologías no europeas fomentando la producción e innovación nacionales. La estrategia abarca varios aspectos como la fabricación de semiconductores, el desarrollo de la IA, los centros de datos digitales, el software abierto y las habilidades, con el objetivo de conectar áreas anteriormente separadas como la investigación, el desarrollo, la financiación y la entrada en el mercado.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la nueva estrategia tecnológica de la UE como un cambio necesario de la regulación pasiva al desarrollo y la producción proactivos, que se alinea con objetivos económicos y geopolíticos progresivos.





