La Unión Europea ha anunciado un plan para financiar la construcción de siete "gigafábricas" de IA con 10 mil millones de euros en dinero público, con el objetivo de impulsar las capacidades de IA de Europa y reducir la dependencia de proveedores extranjeros. La iniciativa es parte del impulso de la UE por la "soberanía tecnológica", impulsada por preocupaciones sobre los posibles riesgos geopolíticos y la dependencia económica de las tecnologías estadounidenses y chinas. El proyecto tiene como objetivo aumentar significativamente el poder de computación de la UE, y se espera que las nuevas fábricas produzcan hasta 100.000 chips avanzados de IA cada una, superando a los centros de datos existentes. Actualmente, la UE se encuentra detrás de los Estados Unidos y China en infraestructura de IA, enfrentándose a desafíos como los altos costos de energía y la fabricación local limitada de componentes esenciales. Los informes destacan que los principales servicios en la nube de la UE están dominados por empresas estadounidenses, lo que genera preocupaciones sobre la seguridad de los datos y la independencia operativa.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la estrategia de la UE para mejorar las capacidades de la IA sin favorecer abiertamente ninguna postura ideológica específica. Destaca tanto los desafíos que enfrenta Europa como las soluciones propuestas, haciendo hincapié en la importancia estratégica de reducir la dependencia de proveedores externos.






