El Parlamento Europeo ha mostrado su apoyo a las renovadas negociaciones para introducir un euro digital, con el objetivo de reducir la dependencia de los sistemas de pago no europeos como Visa, Mastercard y Apple Pay. En una votación, 416 miembros apoyaron la iniciativa, mientras que 169 se opusieron, con 22 abstenciones. El objetivo es finalizar acuerdos para fines de 2026, lo que podría hacer que el euro digital esté disponible para 2029. El euro digital funcionaría de manera similar al efectivo, pero ofrecería características como el modo sin conexión y una mayor privacidad. Está diseñado como una alternativa opcional en lugar de un reemplazo para el efectivo o los métodos de pago existentes. Los funcionarios enfatizan que el euro digital no actuaría como una cuenta bancaria completa, lo que podría desestabilizar los sistemas bancarios tradicionales durante las crisis financieras. Algunos expertos destacan las preocupaciones sobre el posible uso indebido, aunque los legisladores subrayan que la tecnología se adheriría a altos estándares de privacidad.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión general equilibrada de la propuesta para un euro digital, destacando tanto los beneficios como los desafíos.





