La UE podría ahorrar hasta 300 mil millones de euros en programas de subvenciones agrarias sin poner en peligro el suministro de alimentos, afirman el canciller federal Friedrich Merz y otros países contribuyentes netos. Las subvenciones, que representan alrededor del 15 por ciento del presupuesto de la UE, no sirven para la producción de alimentos, sino para la garantía de superficies más útiles para la agricultura. Los expertos declaran que, sin estos pagos, muchos pequeños agricultores podrían renunciar, pero las empresas más eficientes seguirían utilizando las superficies. Además, podrían evitarse menos importaciones de países con estándares ambientales más bajos.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo subraya la necesidad de medidas de ahorro en la política agraria de la UE y critica la política de subvenciones como innecesaria e ineficaz.



