Una reciente encuesta realizada por las diócesis alemanas revela que 47 sacerdotes católicos acusados de abuso sexual fueron enviados al extranjero para el trabajo misionero, a menudo sin conocimiento previo de las acusaciones. El estudio, realizado para un ARD Radiofeature, indica que en 20 casos, los obispos eran conscientes de las acusaciones antes del despliegue, mientras que en otros, la mala conducta era desconocida. La experta legal Bettina Janssen critica esta práctica como un "patrón" que permitió encubrimientos a través de redes internacionales que involucran órdenes religiosas y organizaciones de ayuda. Un caso de la arquidiócesis de Bamberg destaca a un ex niño víctima que recuerda el abuso por parte de un sacerdote en un internado en Alemania, lo que llevó a su reubicación en Namibia después de que surgieron las acusaciones.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el problema como un fracaso sistémico dentro de la Iglesia Católica, enfatizando la complicidad institucional y los encubrimientos.





