El artículo discute el concepto de etiquetado (etiketiranje) como una forma de estigma social y manipulación, trazando paralelos entre los casos históricos de discriminación y las prácticas modernas. Argumenta que etiquetar a individuos o grupos con términos negativos como 'janšists' o 'fascistas' conduce a su marginación y justifica acciones dirigidas contra ellos. La pieza hace referencia a regímenes políticos anteriores donde se utilizaron tácticas similares para suprimir la disidencia, y critica a las figuras políticas actuales y a los medios de comunicación por perpetuar estas etiquetas sin una investigación adecuada. Ejemplos específicos incluyen la orientación del actual primer ministro y la participación de personalidades de los medios como Tanja Starič en la promoción de tales etiquetas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el uso de etiquetas por parte de los actores políticos y los medios de comunicación como una forma de manipulación y control, alineándose más estrechamente con las críticas de izquierda al autoritarismo y la desinformación.




