El Partido de la Prosperidad del primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, obtuvo una victoria decisiva en las recientes elecciones generales, manteniendo una gran mayoría parlamentaria. A pesar de que las elecciones se llevaron a cabo en un contexto de conflictos en curso, acusaciones de represión y participación limitada de los partidos de oposición, el partido de Abiy ganó 438 de los 501 escaños disputados. Este resultado permite a Abiy comenzar su próximo mandato en octubre, y sus partidarios creen que continuará impulsando el progreso económico. Sin embargo, persisten las preocupaciones sobre las crecientes divisiones internas, las amenazas de seguridad y el posible conflicto renovado, especialmente en regiones como Tigray, Amhara y Oromia, donde los grupos armados se opusieron a las elecciones. Tigray, que aún se recuperaba de una guerra civil de dos años que terminó en 2022, fue excluida por completo del proceso de votación. Mientras tanto, las tensiones regionales se han intensificado aún más con Eritrea alineándose con los líderes tigreos, aumentando el temor a la guerra, además de que Etiopía ha rechazado estas acusaciones de participación en la guerra civil en el vecino Sudán.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una visión equilibrada del resultado de las elecciones, destacando tanto la victoria del partido de Abiy Ahmed como las preocupaciones planteadas por los críticos con respecto a los problemas de seguridad y el conflicto potencial.





