En la comunidad de Guamalito, Norte de Santander, una comisaría de policía fue atacada nuevamente por grupos criminales el lunes 7 de septiembre. El ataque involucró disparos y drones explosivos, lo que resultó en daños significativos a la instalación. Esto sigue a ataques anteriores en la zona, donde la guerrilla del ELN ha intensificado sus acciones violentas contra las fuerzas de seguridad utilizando vehículos aéreos no tripulados equipados con explosivos. La región es conocida por la presencia del ELN, lo que ha provocado bajas entre la policía y el personal militar. En otro incidente, las tropas en Ocaña fueron atacadas por criminales asociados con el puesto militar Trapiche. El Ejército condenó el ataque como una violación del derecho internacional humanitario e informó que durante una operación de seguridad, el capitán Marco David Pirajón Montezuma y el soldado Joel Alberto Jiménez Jaramillo murieron, mientras que otros cinco soldados resultaron heridos. El ejército proporcionó atención médica y apoyo a las familias de los fallecidos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato fáctico de los ataques contra la comisaría y las unidades militares, detallando la participación de grupos armados como el ELN y la respuesta del ejército.





