Un segundo motín carcelario ha ocurrido en Sri Lanka en un mes, lo que llevó al gobierno a desplegar cientos de soldados para evitar nuevos disturbios. El último incidente tuvo lugar en el hacinado centro de detención de Mahara, cerca de Colombo, donde los reclusos destruyeron varios edificios, incluida la cocina, la enfermería y un nuevo centro de rehabilitación y capacitación vocacional. Según los informes policiales, un recluso murió y seis resultaron heridos durante el levantamiento. Esto sigue a un motín anterior en la prisión de Negombo el mes pasado, que provocó la muerte de 21 reclusos y diez guardias. El hacinamiento en las prisiones de Sri Lanka es generalizado, con más de tres cuartas partes de los detenidos detenidos en custodia preventiva, en su mayoría por delitos de drogas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información objetiva sobre los disturbios en las prisiones y sus causas sin favorecer abiertamente ninguna postura política. Proporciona un reportaje equilibrado citando declaraciones policiales y contexto histórico sin tomar partido ni usar un lenguaje emocionalmente cargado. El enfoque permanece en el tema





