Miles de personas se reunieron en Mallorca para protestar contra el turismo de masas, manifestándose en el centro de la ciudad de Palma bajo la iniciativa 'Menys Turisme, Mes Vida' (Menos Turismo, Más Vida). La manifestación, parte de un tercer año consecutivo de protestas, pidió limitar el número de visitantes, citando el aumento del número de turistas y casas de vacaciones como contribuyente a la escasez de viviendas. Los participantes también destacaron problemas ambientales como la contaminación, la congestión del tráfico, el ruido y la destrucción de áreas naturales causadas por el turismo de masas. La policía estimó el número de manifestantes en alrededor de 25.000.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el tema como una crisis creciente causada por el turismo sin control, enfatizando los impactos negativos en las comunidades locales y el medio ambiente.




