El 8 de septiembre de 2023, un devastador terremoto azotó la región marroquí de Al Haouz, matando a más de 2.900 personas e hiriendo a más de 5.500. La destrucción fue severa, especialmente en pueblos remotos de montaña. Tres años más tarde, residentes como Mohamed Ait Belaid en Ighermane informan haber reconstruido sus hogares con apoyo estatal parcial y fondos personales, expresando satisfacción con sus nuevas condiciones de vida. En contraste, Larbi Ait Jelloulat en Azgour sigue atrapado en el limbo burocrático, incapaz de obtener asistencia estatal a pesar de ser un funcionario de larga data.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta experiencias contrastantes de dos personas afectadas por el terremoto, destacando tanto los esfuerzos de recuperación exitosos como los fracasos burocráticos sistémicos.




