El 2 de septiembre de 1936, Sadí de Buen, un destacado epidemiólogo español que dirigió una de las campañas contra la malaria más importantes en España durante principios del siglo XX, fue ejecutado por un pelotón de fusilamiento en Córdoba junto con otros nueve. De Buen había estado trabajando para erradicar la malaria a través de métodos científicos como el estricto control epidemiológico, la distribución gratuita de quinina y la educación pública, con el apoyo de la ayuda internacional, incluida la Fundación Rockefeller. Sus esfuerzos casi eliminaron la enfermedad antes de que la Guerra Civil Española interrumpiera el progreso. De Buen fue blanco de ataques debido a sus afiliaciones republicanas y izquierdistas, y fue ejecutado sin juicio.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo destaca la ejecución de una figura progresista de la salud pública bajo el régimen franquista, haciendo hincapié en la represión de individuos izquierdistas y republicanos. Enmarca el evento en el contexto más amplio de la persecución política durante la Guerra Civil española, utilizando términos como "fusible" y "





