Inglaterra planea prohibir la venta de bebidas energéticas que contengan más de 150 mg de cafeína por litro a personas menores de 16 años a partir de abril de 2027. La regulación excluye el té y el café, pero se aplica a marcas populares como Red Bull, Monster y Relentless. Se requerirá que los minoristas hagan cumplir la prohibición, enfrentando multas de hasta £ 2,500 por incumplimiento. Los funcionarios de salud pública argumentan que la medida tiene como objetivo abordar las preocupaciones sobre la obesidad infantil, la interrupción del sueño, la ansiedad y el rendimiento académico. La política se implementará a través de la legislación secundaria en virtud de la Ley de Seguridad Alimentaria de 1990.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la prohibición como una intervención de salud pública necesaria, enfatizando los impactos negativos en el comportamiento de los niños y los resultados académicos.





