En Turquía, más de 100 médicos han sido multados o suspendidos por el Ministerio de Salud por realizar cesáreas innecesarias, parte de una nueva política nacional de salud destinada a reducir la alta tasa de tales procedimientos en el país. Turquía tiene la tasa de cesáreas más alta entre los países de la OCDE, con alrededor de 615 por cada 1000 nacidos vivos en 2023. El gobierno lanzó la campaña 'Década de la Familia' para contrarrestar la disminución de las tasas de natalidad, que incluye controles más estrictos sobre los métodos de parto. El presidente Recep Tayyip Erdogan, un musulmán practicante que promueve el parto natural, quiere frenar el alto número de cesáreas electivas. En abril de 2025, los hospitales privados se les prohibió realizar tales procedimientos sin justificación médica. Algunos médicos, como los de Antalya y Sakarya, se enfrentaron a acciones disciplinarias, suspensiones y capacitación obligatoria. Los profesionales médicos argumentan que las altas tasas de cesáreas reflejan problemas sistémicos dentro del sistema de salud turco y que ofrecen protección y ahorro de tiempo y legal.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la represión del gobierno contra las cesáreas como una medida necesaria para abordar los problemas estructurales en el sistema de salud, alineándose con los valores conservadores que enfatizan los roles tradicionales de la familia y el parto natural.






