Tras la desaparición de cuatro técnicos aeronáuticos salvadoreños en Haití, el presidente Nayib Bukele anunció planes para desplegar a más de 2.000 soldados con el objetivo de combatir la violencia de las bandas criminales. Bukele declaró que la intervención militar tiene como objetivo "enseñar una lección" a estas bandas por el sufrimiento que han infligido al pueblo haitiano. El artículo señala que este despliegue ha contado con la aprobación del presidente estadounidense, Donald Trump.
Lectura del sesgo (Conservador): La forma en que se presenta la información enfatiza la retórica autoritaria ("dar una lección") y destaca el apoyo explícito de Donald Trump, lo que indica una alineación con políticas de seguridad más estrictas, favorecidas por figuras de derecha.





