José Mayans, líder del bloque peronista en el Senado argentino, condenó la ley propuesta por el gobierno sobre la propiedad privada como "repugnante" e "inconstitucional", calificándola de un flagrante robo de activos estatales durante su discurso de clausura antes de la votación de la iniciativa.
Argumentó que la medida permitiría a entidades privadas tomar el control de territorios nacionales estratégicos sin la posibilidad de una futura recuperación estatal. El senador señaló que incluso el experto constitucional Daniel Sabsay había declarado previamente en una audiencia pública que la propuesta era inconstitucional. El senador destacó la eliminación del capítulo relacionado con la alienación de tierras, que atribuyó a la protesta pública. Se refirió al gesto de los jugadores de fútbol argentinos que mostraron una bandera de las Malvinas después de derrotar a Inglaterra, sugiriendo que este acto provocó la resistencia pública inicial contra la cláusula de alienación de tierras.
Según Mayans, la reacción pública llevó a algunos legisladores a sentir vergüenza de votar a favor de la medida, impidiendo finalmente su aprobación. Enfatizó que el límite del 15% en la propiedad de la tierra por parte de extranjeros era excesivo, señalando que las empresas ya estaban adquiriendo grandes porciones del territorio del país a lo largo de la costa, el río Paraná y las cordilleras montañosas. Advirtió que estas tierras eran estratégicamente vitales para la nación y que la propiedad actual del 5% por parte de extranjeros equivalía a 13 millones de hectáreas, comparables a la provincia de Santa Fe. El 10% restante equivaldría al tamaño de la provincia de Buenos Aires, que describió como demasiado.
Los mayas criticaron además la disposición relativa a los desalojos rápidos, argumentando que afectaba gravemente a las personas de bajos ingresos. Afirmó que el gobierno buscaba alentar los incendios en tierras de cultivo a través de cambios en la Ley de Gestión de Incendios, creando una oportunidad para los esquemas inmobiliarios. Esta sección fue finalmente eliminada en el último momento por el partido gobernante. Ricardo Quintela, gobernador de La Rioja, advirtió a los inversores que no se emocionaran demasiado, afirmando que si los peronistas recuperaban el poder en 2027, revisarían todas las medidas gubernamentales actuales. Afirmó que cualquier cosa que se considerara necesaria para la nacionalización o la expropiación se llevaría a cabo bajo su gobierno.
Sus comentarios fueron repetidos por Agustín Rossi, quien indicó que si Javier Milei fuera reelegido, el gobierno operaría dentro de los límites legales. Sin embargo, si los peronistas ganaran, toda la Junta Directiva del Banco Central tendría que renunciar, con amenazas implícitas si se negaban. Aníbal Fernández, otra figura prominente en el movimiento peronista, confirmó que Axel Kicillof era el único candidato para la dirección del partido, enfatizando la necesidad de unidad entre las facciones peronistas antes de las próximas elecciones. Sugirió que había poco espacio para la negociación con la oposición y enfatizó la importancia de la acción decisiva para asegurar la victoria en la arena política.
Los comentarios de Quintela han despertado discusiones dentro de las filas peronistas, provocando respuestas como las de Kicillof, quien aclaró que no implementó expropiaciones en su provincia. Estos desarrollos subrayan la dinámica interna y las consideraciones estratégicas que dan forma al movimiento peronista a medida que se acerca al próximo ciclo electoral.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor